Contrato de Mutuo Dinerario en Perú: Guía Completa y Modelo Word para Descargar

Prestar dinero “de confianza” es uno de los errores más comunes en Perú.
Familiares, socios y empresas suelen transferir fondos sin contrato, sin medios de pago formales y sin pensar en las consecuencias legales o tributarias.

El problema aparece después:
👉 SUNAT presume intereses,
👉 aparecen incrementos patrimoniales no justificados,
👉 o el dinero no se puede recuperar porque nunca se dejó nada claro.

Este artículo te explica, de forma clara, práctica y aplicable, cómo formalizar un préstamo entre personas o empresas con seguridad jurídica, qué exige el Código Civil, cuándo un mutuo es oneroso o gratuito, y qué debes hacer para evitar sanciones y conflictos.


¿Qué es realmente un contrato de mutuo?

El mutuo dinerario es el contrato por el cual una persona o empresa (mutuante) entrega una suma de dinero a otra (mutuario), quien se obliga a devolver el mismo monto o el monto más intereses, según lo pactado.

Es un préstamo de consumo, porque el dinero es un bien fungible:
el mutuario no devuelve los mismos billetes, sino otro tanto equivalente.

En la práctica, el mutuo se usa para:

  • Financiar capital de trabajo

  • Ordenar préstamos entre familiares o socios

  • Documentar aportes temporales a un negocio

  • Evitar que un préstamo informal se convierta en un problema legal


Lo que dice el Código Civil peruano sobre el mutuo

El Código Civil regula el contrato de mutuo y establece puntos clave que muchos pasan por alto:

  • El mutuo puede ser gratuito o oneroso.

  • El dinero prestado pasa a ser propiedad del mutuario.

  • La obligación es devolver otro tanto, en el plazo y condiciones pactadas.

Aquí está la diferencia clave con el comodato:

  • En el mutuo, hay transferencia de propiedad del dinero.

  • En el comodato, solo se presta el uso y se devuelve el mismo bien.

Confundir estas figuras suele generar errores contractuales y tributarios.


Mutuo gratuito vs. mutuo oneroso: la diferencia que SUNAT sí mira

Mutuo gratuito

El mutuario devuelve solo el capital.
Es común entre familiares o socios, pero debe quedar expresamente indicado en el contrato.

Si no lo haces, SUNAT puede asumir que hubo intereses encubiertos.

👉 No basta con decir “no cobra intereses”: hay que dejarlo por escrito.


Mutuo oneroso

Aquí se pacta una tasa de interés, su forma de cálculo y pago.

  • Puede ser mensual, trimestral o al vencimiento.

  • Puede referenciarse a tasas de mercado (TAMN, TEM u otras).

  • Debe ser razonable y clara.

Si los intereses no están correctamente pactados, la Administración puede presumir renta no declarada, incluso si el dinero nunca se cobró.


El punto crítico que muchos ignoran: los medios de pago

Un contrato bien redactado no sirve de mucho si el dinero se mueve mal.

En Perú, la Ley de Medios de Pago (Ley N.º 28194) exige el uso de medios formales para ciertos montos, como:

  • Transferencias bancarias

  • Cheques de gerencia

  • Otros medios trazables

Esto es clave porque:

  • Da sustento al origen del dinero

  • Evita incrementos patrimoniales injustificados

  • Protege ante fiscalizaciones de SUNAT

📌 Un mutuo en efectivo, por montos altos, es una bomba de tiempo.


Cómo formalizar un préstamo paso a paso (sin complicarte)

Si quieres hacerlo bien desde el inicio, sigue este orden:

  1. Define si el mutuo será gratuito u oneroso.

  2. Identifica correctamente a las partes (DNI o RUC, domicilios).

  3. Precisa monto, moneda y plazo.

  4. Establece medios de pago formales.

  5. Define el cronograma de devolución.

  6. Evalúa garantías si el riesgo lo amerita.

  7. Pacta mora, penalidades y vencimiento anticipado.

  8. Define jurisdicción y ley aplicable.

  9. Firma el contrato (y legaliza si corresponde).

  10. Ejecuta la entrega del dinero por banco.

  11. Conserva contrato, vouchers y registros contables.

Cuando el préstamo es entre empresas, vinculadas o por montos relevantes, la asesoría previa evita contingencias futuras.


¿Qué pasa si no se cumple el contrato?

Si el mutuario no paga:

  • Se aplican intereses moratorios y penalidades pactadas.

  • Se pueden ejecutar garantías (si existen).

  • Procede la vía judicial o arbitral, según lo acordado.

Un contrato claro y pagos trazables aumentan enormemente la posibilidad de cobranza efectiva.


Errores frecuentes que generan problemas (y cómo evitarlos)

Estos son los más comunes:

  • Prestar dinero sin contrato

  • No indicar si el mutuo es gratuito u oneroso

  • Usar efectivo en montos altos

  • No definir plazo ni penalidades

  • No llevar registros contables en empresas

  • Confiar en “arreglos de palabra”

Evitar estos errores suele costar mucho menos que corregirlos después.


Conclusión: formalizar bien un mutuo es prevención, no burocracia

El contrato de mutuo dinerario es una herramienta legal poderosa si se usa correctamente.
Bien estructurado, protege a ambas partes, ordena el flujo de dinero y reduce riesgos frente a SUNAT y conflictos legales.

Para préstamos simples, un modelo orientativo puede servir como base.
Para operaciones relevantes, entre empresas o vinculadas, el respaldo profesional marca la diferencia.


¿Necesitas ayuda para formalizar tu préstamo?

Antes de firmar o registrar un contrato de mutuo dinerario, es clave recibir asesoría contable y tributaria para empresas que evalúe correctamente sus efectos fiscales.

En Lynch Contadores & Abogados ayudamos a personas y empresas a:

  • Redactar contratos de mutuo claros y defendibles

  • Evitar presunciones de intereses

  • Sustentar el origen de fondos ante SUNAT

  • Prevenir conflictos legales y tributarios

📩 Cuéntanos el monto, el plazo y si será gratuito u oneroso.
Preparamos una propuesta en 24 horas.

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